“El mundo está lleno de pequeñas alegrías, el arte consiste en saber distinguirlas”.
Li Tao Po.

La autora

Ana Contreras

Durante los últimos años me he formado como Psicoterapeuta en BioGestalt.

A raíz de esta formación, así como de otras muchas realizadas a lo largo de los últimos 10 años, y de mi propia experiencia personal, he podido aprender la importancia que tiene poder reconocer, aceptar y expresar correctamente todas las emociones que sentimos, tanto para los niños como para los adultos.

Además, como adultos, me parece imprescindible poder realizar un correcto acompañamiento emocional a los niños y las niñas desde que nacen, mediante el cual se validen y respeten tanto sus emociones como sus sentimientos, consiguiendo así una educación basada en

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foto ana autora 1

 el AMOR, el RESPETO y los LÍMITES

A lo largo de estas últimas décadas, han ido apareciendo numerosas clasificaciones de las emociones realizadas por distintos psicólogos como Paul Ekman, Daniel Goleman, Plutchik, Rafael Bisquerra, Leslie Greenberg, José Zurita y Macarena Chías, y un largo etcétera.

Yo, personalmente, comparto la clasificación realizada por José Zurita y Macarena Chías, pero simplificándola y dándole la máxima importancia a las únicas dos Emociones Existenciales, de las que parten todas las demás, que son:

AMOR y MIEDO

A medida que va desarrollándose el cerebro y la parte cognitiva del niño o la niña con su crecimiento, se irán desarrollando poco a poco las demás emociones, de menor a mayor complejidad, empezando por las llamadas emociones básicas y posteriormente las secundarias, las sociales, terciarias, etc….

Pero todas, absolutamente todas las emociones parten de una de estas dos:

del AMOR o del MIEDO

No comparto la opinión de los que consideran unas emociones positivas y otras negativas.

Para mí, todas son buenas y todas válidas.

La diferencia es que todas las que provienen del AMOR son agradables y nos hacen sentir bien. Y las que provienen del MIEDO son desagradables y nos suelen incomodar, pero todas ellas tienen su función, que casi siempre es el aprendizaje que hay detrás.

Creo que a la mayoría de las personas les cuesta ser felices por el concepto que tienen de la FELICIDAD, puesto que idealizan el concepto, y además siempre esperan que se den las circunstancias externas adecuadas, que les salga todo bien, conseguir cosas materiales, estudios, determinado trabajo o sueldo, o incluso estar siempre alegres.

Sin embargo, yo creo que la FELICIDAD no consiste en eso. Ni siquiera depende de lo que pasa fuera, sino de cómo interprete CADA UNO lo que le pasa.

Es más bien una actitud y una decisión consciente basada en ACEPTAR y AGRADECER todo lo que sucede.

Si los niños aprenden que no se trata de que estén siempre alegres, sino de aceptar también que pueden estar tristes, o enfadados en algún momento, pero entendiendo por qué les vino esa emoción, para qué sirve y qué pueden hacer con ella, conseguiremos niños más felices, más preparados para la vida y menos frustrados.

La autora

Ana Contreras

Durante los últimos años me he formado como Psicoterapeuta en BioGestalt.

A raíz de esta formación, así como de otras muchas realizadas a lo largo de los últimos 10 años, y de mi propia experiencia personal, he podido aprender la importancia que tiene poder reconocer, aceptar y expresar correctamente todas las emociones que sentimos, tanto para los niños como para los adultos.

Además, como adultos, me parece imprescindible poder realizar un correcto acompañamiento emocional a los niños y las niñas desde que nacen, mediante el cual se validen y respeten tanto sus emociones como sus sentimientos, consiguiendo así una educación basada en

 el AMOR, el RESPETO y los LÍMITES

A lo largo de estas últimas décadas, hay numerosas clasificaciones de las emociones que han hecho los distintos psicólogos como Paul Ekman, Daniel Goleman, Plutchik, Rafael Bisquerra, Leslie Greenberg, José Zurita y Macarena Chías, y un largo etcétera.

Yo, personalmente, comparto la clasificación realizada por José Zurita y Macarena Chías, pero simplificándola y dándole la máxima importancia a las únicas dos Emociones Existenciales, de las que parten todas las demás, que son:

AMOR y MIEDO

A medida que va desarrollándose el cerebro y la parte cognitiva del niño o la niña con su crecimiento, se irán desarrollando poco a poco las demás emociones, de menor a mayor complejidad, empezando por las llamadas emociones básicas y posteriormente las secundarias, las sociales, terciarias, etc….

Pero todas, absolutamente todas las emociones, en esencia, parten de una de estas dos:

del AMOR o del MIEDO

No comparto la opinión de los que consideran unas emociones positivas y otras negativas.

Para mí, todas son buenas y todas válidas.

La diferencia es que todas las que provienen del AMOR son agradables y nos hacen sentir bien. Y las que provienen del MIEDO son desagradables y nos suelen incomodar, pero todas ellas tienen su función, que casi siempre es el aprendizaje que hay detrás.

Creo que a la mayoría de las personas les cuesta ser felices por el concepto que tienen de la FELICIDAD, puesto que idealizan el concepto, y además siempre esperan que se den las circunstancias externas adecuadas, que les salga todo bien, conseguir cosas materiales, estudios, determinado trabajo o sueldo, o incluso estar siempre alegres.

Sin embargo, yo creo que la FELICIDAD no consiste en eso. Ni siquiera depende de lo que pasa fuera, sino de cómo interprete CADA UNO lo que le pasa.

Es más bien una actitud y una decisión consciente basada en ACEPTAR y AGRADECER todo lo que sucede.

Si los niños aprenden que no se trata de que estén siempre alegres, sino de aceptar también que pueden estar tristes, o enfadados en algún momento, pero entendiendo por qué les vino esa emoción, para qué sirve y qué pueden hacer con ella, conseguiremos niños más felices, más preparados para la vida y menos frustrados.

En cada cuento se trabajan específicamente una o varias emociones distintas, a medida que vas conociendo a los personajes de esta saga, vas creciendo y emocionándote con ellos.

CONSIGUE LOS TRES CUENTOS Y NO TE PIERDAS QUÉ PASA EN EL…
MUNDO INIFINITO DE POSIBILIDADES DE HANNAH PAPANATAS.

En cada cuento se trabajan específicamente una o varias emociones distintas, a medida que vas conociendo a los personajes de esta saga, vas creciendo y emocionándote con ellos.

CONSIGUE LOS TRES CUENTOS Y NO TE PIERDAS QUÉ PASA EN EL…
MUNDO INIFINITO DE POSIBILIDADES DE HANNAH PAPANATAS.

 Opiniones

Qué dicen de los cuentos

  • Gracias, Ana!"
    Lain García Calvo
  • “Me ha gustado mucho la manera de explicarle a un niño este tema tan delicado, y verlo desde un lado positivo. Me parece muy curiosas las actividades, lo mejor la carta a Hannah Papanatas. A veces dibujando o escribiendo se abren más a los sentimientos. La “Carta a los padres” me parece muy práctica y útil, así como la forma de escribirlo, clara y concisa. ¡Me ha encantado y a mi hija Helvia también!”
    Sandra Vela
  • “Una obra brillante de cuentos preciosos que acarician el alma y te llegan directamente al corazón. Su autora trata diversos temas interesantes con una sensibilidad especial. Hace que sea un verdadero placer leerlos, saboreando cada una de sus páginas llenas de color y emocionalidad. ¡Esta colección de cuentos transmiten una energía especial con sólo tenerlos entre tus manos! A mi hija le encantan las aventuras de Hannah Papanatas y se queda embelesada con ellos. ¡Gracias, Hannah Papanatas y un mundo infinito de posibilidades por enseñarnos tanto!"
    Ana Torres
  • “Estoy flipando. Mi hijo Lucas nunca lee más de dos páginas seguidas y estos cuentos se los ha leído seguidos, y dos veces cada uno. Además, me han sorprendido sus respuestas en las actividades.”
    Paz Más
  • “A Hugo y Uxía le han gustado mucho los cuentos y se han quedado con ganas de más. Además, se ha abierto un debate en casa sobre la edad, los abuelos y la muerte.”
    Lourdes Ojeda
  • “Les ha gustado mucho las actividades finales y el mensaje del cuento. A mí también, les hace reflexionar. Para mí, una de las mejores enseñanzas que se les puede transmitir a un niño (y a un adulto). Gracias Ana por tan maravilloso mensaje, precioso cuento."
    Pilar García
    Maestra
  • “¡Qué maravilla! Me han encantado. Me gustan mucho los temas que tratas y la delicadeza con la que lo haces. Creo que esta colección de cuentos es una ayuda valiosísima tanto para los padres como para sus hijos. Los niños aprenderán a manejar sus emociones y a expresarlas, y los padres tendrán una guía que les ayudará a tratar algunos temas con ellos. Se necesitan más libros como estos en el mundo. Gracias por escribirlos.”
    Silvia Pérez
  • “Es increíble como las maravillosas historias de Hannah Papanatas conecta con los niños transmitiéndoles valores tan importantes hoy en día como el amor, el respeto, la ilusión y la motivación para impulsarles a ser mejores y conseguir todo lo que se propongan en la vida."
    Verónica Fernández